No estoy, ni quiero estar

Se me apagaron las ganas. No queda nada más que el infinito desasosiego que me invade y un mar de colores grises. Mis ojos se desangran sin parar y mis labios se redujeron a cenizas. Ya no importa y la verdad es que, por mucho que me duela admitirlo, no se qué hacer conmigo.

No puedo dormir, pero tampoco estoy despierta. Y tu no estás, porque decidiste que era buen momento para darse por vencido.

¿Y ahora cómo se supone que pueda olvidar, si estoy llena de recuerdos? Están en todos lados, me acechan (lo peor es que yo no quiero dejarlos ir)… y mi voz se ha vuelto el sonido más hueco y triste del mundo.

No queda nada.
No me queda nada.

. . .

Y si, se que esto pasará… porque todo pasa, siempre. Lo que no dejo de preguntarme es ¿cuándo?, ¿cuándo dejaré de sentir esa espada atravesándome el pecho?

Escuchando: Anathema – Judgement

Advertisement

~ por matica en Sábado, abril 23, 2011.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.